Antes de entrar en el territorio luso, hacemos una parada en el Puente de Requejo (o conocido popularmente como puente Pino). Está construído sobre el Río Duero a su paso por los municipios de Pino del Oro y Villadepera en la provincia de Zamora, en el año 1914. La construcción de este puente supuso la apertura de una comunidad fluida entre las comarcas zamoranas de Sayago y Aliste. En su época fue el puente más alto de España con 90m sobre el río.

Branganza (en portugués Bragança) es la ciudad y la capital del distrito homónimo. Situada en las faldas de la sierra de Montesinho constituye un importante centro cultural.

Una de las zonas más visitas de Braganza es el Castillo. Se encuentra ubicado dentro de las murallas de la ciudadela. Fue construido en 1187 bajo el reinado de D. Sancho I, y posteriormente mejorado por D. Joao en el S.XIV y restaurado en 1930. La Torre del Homenaje, además de ofrecer unas maravillosas vistas panorámicas sobre la ciudad desde sus 33 metros de altura, alberga el interesante Museo Militar de Braganza.

Justo al lado de la Torre del Homenaje se alza la Torre de la Princesa, escenario de muchas leyendas amorosas, todas trágicas.

Cerca del castillo tenemos la Domus Municipalis de Braganza, un edificio singular y enigmático de la arquitectura románica, único en la Península Ibérica, que data del siglo XII. Tiene una forma de pentágono irregular. Está constituida por dos espacios diferenciados: la cisterna pensada para la recogida de las aguas pluviales; y la casa de Cámara, constituido por un salón rodeado de ventanas cuyo pavimento de piedra es la parte superior de la bóveda que cubre la cisterna.

Otra zona realmente preciosa para pasear, es alrededor de Río Fervença. Nace en la Serra da Nogueira y desemboca en el Río Sabor.

Cerca de Braganza, a escasos treinta minutos, se encuentra, Rihonor o Rio de Onor. Un pueblo dividido por la frontera entre España y Portugal. Para fines oficiales, por la parte española se distingue como Castilla Rihonor, pero entre los habitantes se distinguen como “gente de arriba” y “gente de abajo”.

Y aquí acaba una entrada más por tierras lusas. Espero que os haya gustado.

 

 

 

 

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